LAS MUJERES EN MARCHA

 

 

A FAVOR DE LA JUSTICIA LA PAZ Y EL ACUERDO ENTRE LOS PUEBLOS 

 

De la Marcha Mundial de las Mujeres 2000

Y forum Social de  Porto Alegre  (Brasil) 2002

 

 

 


            

            Desde que el 17  del 2002 (Día Internacional contra la Pobreza), el movimiento internacional Marcha Mundial de la mujeres 2000, entregó al secretario general de la  ONU, Kofi Annan, 5.000.000 de firmas en un documento que exigía cambios efectivos en políticas económicas y derechos sociales para las mujeres de todo el mundo – avaladas, además, por un serie de acciones reivindicativas que se habían ido organizando durante todo el año 2.000, llevadas a cabo por 5.000 grupos de mujeres de 155 países diferentes -, las peticiones de justicia  y respeto a la integridad de las mujeres no han dejado de producirse.

            Poco esperaba, la Federación de mujeres de Québec, que la iniciativa de realizar una  Marcha Mundial para exigir, una vez más,  una implicación real y radical de los gobiernos y las instituciones económicas internacionales para luchar contra la pobreza y contra la violencia que padecen las mujeres en todo el mundo, movilizaría a miles de personas, grupos, entidades y movimientos que, a nivel local, ya trabajaban y reivindicaban una mejora de la situación de las mujeres.

            El neoliberalismo y la perpetuación del sistema patriarcal se realimentan mutuamente, y son las causas de la desvalorización social, la inferioridad cultural, la marginación económica, la invisibilidad del trabajo o la mercantilización de los cuerpos que padecen las mujeres en muchos lugares del mundo.

 

La  Marcha Mundial de las Mujeres 2000

            Sintetizó en tres puntos las exigencias que tienen en común las mujeres de países y culturas muy diferentes:

 

-         denunciar la pobreza y todas las manifestaciones de violencia contra las mujeres;

-         exigir  auténticos cambios: una redestribución de la riqueza, el respeto a la integridad de las mujeres, una igualdad de derechos entre hombres y mujeres;

-         interpelar a los políticos y las instituciones económicas internacionales, concretamente el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, para que actúen ya, de una forma clara y con políticas concretas, sobre las cusas estructurales de la pobreza y de las violencias.

 

Dentro de la campaña, se redactó una crítica “Carta a  las y a los dirigentes del Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial: 2000 buenas maneras para cambiar de rumbo” (Marcha Mundial de las Mujeres, 2000), de la cual extraían algunos datos que demostraban que luchar por  la pobreza y favorecer la economía de mercado capitalista – tal como pretenden los nuevos discursos de estas dos instituciones – es contradictorio y engañoso: En las orientaciones básicas de estos dos organismos, se considera el capitalismo y el mercado  neoliberal como la única vía posible de crecimiento y desarrollo. En Copenhague+5 (Cumbre de Ginebra, junio 2000), se reconocía  que la pobreza era el desafío más importante al que se enfrentaban las instituciones internacionales – ONU, OCDE y BM -, pero las políticas de privatización y liberalización sin restricciones no han cambiado la pobreza de las mujeres y niños: “mientras las mujeres  constituyen la mitad de la población mundial y realizan  2/3 partes de las horas de trabajo, sólo reciben 1/10 de la renta mundial, y poseen menos de  1/100 de la fortuna del mundo”.

      El Banco Mundial se ha visto obligado a reconocer que “entre 1997 y 1999, los flujos de los mercados financieros sobre los países de la periferia han caído en un 47 % y los préstamos bancarios han bajado en un 58%; y además  los inversores continúan confiando 4/5 partes de su capital a los países ricos; cuando invierten en países en desarrollo, el 81% del capital va a parar solamente a manos de un 10% de ellos”. En consecuencia, l mano de obra barata ya no es suficiente para atraer la inversión extranjera. ¿Qué más habrá que hacer para cautivas a estos magnates?

 

      Se contempla,  por lo tanto, con escepticismo el marco estratégico  de lucha contra la pobreza de la que habla el Banco Mundial, ya que “el año 1999, el 63% de los préstamos concedidos estuvieron ligados a “reajustes estructurales”, y que, según un informe interno de esta entidad, no apuntaban directamente a la reducción de la pobreza”.

      Se afirma que las mujeres son las grandes ganadoras de la globalización, pero la realidad es la siguiente:

-         ha aumentado el número de mujeres que trabajan en el sector formal de la economía, pero la diferencia salarial entre hombres y mujeres se calcula entre un 30% y un 40%; las mujeres sin posibilidad de formarse son las que están en los sectores peor pagados.

-         La tendencia general de los estados a reducir sus déficits y  gastos gubernamentales bajo la presión de los mercados financieros y de la Organización Mundial del Comercio (=MC) provoca  despidos masivos en el sector público, en el cual las mujeres son mayoría.

-         La privatización sistemática de sectores tan sensibles como la educación y la sanidad hace que recaiga sobre las mujeres las tareas para la colectividad que eran asumidas por el estado. En América Latina, desde la instauración de los programas de “reajuste estructural” en los años 80,  las mujeres trabajan un  promedio de una hora más por día, lo que equivales a una jornada más de trabajo  pero ¡no remunerada!

-         Sabemos también que las 2/3  partes de los niños que no  van a la  escuela son niñas, y esto comporta, no solamente  un mayor riesgo por lo que respecta a la salud y al desarrollo de las comunidades, sino que contribuye a que se perpetúe, para estas niñas,  el tipo de trabajo en los sectores informales y peor retribuidos de la economía.

 

Cincuenta mil mujeres presentaron en Bruselas la Carta al FMI y al BM

La prensa se hizo escaso eco de la reunión de mujeres de 172 países que querían entregar el documento de análisis y reivindicación al FMI  en Ginebra; también se hizo poco eco de algunas de las manifestaciones más numerosas que se organizaron, como por ejemplo la de Bruselas, donde, el 14 de octubre, delante del Parlamento Europeo, se reunieron cerca de 50.000 mujeres de toda Europa. Pero el impulso provocado por la Marcha mundial de mujeres, no se ha detenido. Las mujeres son  las primeras protagonistas  e interesadas en las reivindicaciones para condonar la deuda externa a los países pobres, para que se aplique la tasa Tobin a las transacciones financieras, para exigir políticas que no dejen impune el comercio sexual, o para exigir que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial apliquen políticas de transformación de las estructuras injustas y no se limiten a  practicar políticas de reajuste, que no pretenden afrontar  las causas profundas de la pobreza.

            Durante el 2001, las acciones han continuado, y las coordinadoras estatales e internacionales se han pasado información para poder seguir de cerca las consecuencias de la Marcha.

            En Cataluña y en el Estado Español, la movilización de la Marcha, además de participar en la campaña de recogida de firmas para adherirse al las reivindicaciones del movimiento internacional y de participar en la manifestación  de Bruselas, se ha centrado en la reivindicación de dos aspectos:

-         a)Por una parte, de la precariedad laboral y del paro que afecta a las mujeres: España  tiene el tanto por ciento femenino más elevado de toda la Unión Europea, por detrás de Portugal y con un índice parecido al de Grecia; y también está en la cola por lo que respecta a la cantidad de recursos que destina a los servicios sociales. Esto provoca que muchos trabajos recaigan sobre las mujeres (cuidado de los hijos pequeños y personas mayores) sin que exista una política clara de ayuda familiar y de conciliación familiar y laboral.

Podemos  dar, como ejemplo, unos cuantos datos:

 

 

-         b) Por otra parte se ha trabajado para pedir medidas, instituciones y recursos para luchar contra la violencia que padecen las mujeres: Durante el año 2000, más de 60 mujeres murieron asesinadas a manos de sus maridos o compañeros. Durante el 1999, las mujeres que fueron objeto de  malos trataos se contabilizan en 1.865.000. Tuvieron lugar 21.872 denuncias. En todo el Estado Español existen solamente 2.305 plazas en centros de acogida, de los cuales 101 están en Cataluña.

 

La Coordinadora de Cataluña para la Marcha Mundial de las mujeres cree que, en Cataluña y en el Estado Español, falta debate sobre estas situaciones. A pesar de esto, a través de la Federación de Municipios, cerca de unos 80 ayuntamientos de Cataluña se adhirieron a la Marcha en su momento y se aprobaron mociones para poner en marcha políticas relacionadas con las propuestas de la Marcha.

      Este trabajo continua y, este momento a nivel mundial, está en proyecto otro foro en Porto Alegre (Brasil), que reúne “ marchas”  locales que trabajan para buscar vías de solución  e inventar futuros nuevos. El Foro ha de servir de megáfono para ampliar la voz y las acciones de movimientos y comunidades que se resisten  a aceptar, sin más, la globalización económica.

      El II Foro Social Mundial de Porto Alegre, que coincide con las fechas del Fondo Económico Mundial de Davos, pretende reflexionar y compartir experiencias de los diferentes grupos sociales que buscan alternativas para la economía y la política, con el fin de contribuir a una mayor  justicia. Es este foro, se espera que los grupos de mujeres y las movilizaciones que se han ido haciendo, tengan un papel especialmente preeminente. No podemos caer en la trampa de hablar de economía y política globales sin relacionarlas con las exigencias, experiencia y peticiones de aquellos y aquellas que padecen más negativamente los efectos de la globalización económica, la redestribución injusta de la riqueza y una violencia sangrante. Tal como comentaba el subcomandante Marcos, en un artículo sobre el nacimiento de una nueva derecha liberal, aparecido en Julio del 2000, vivimos en un mundo globalizado, pero se trata de una globalización fragmentada: la revolución tecnológica y la informática han revolucionado el mundo; el mercado y el poder financiero son las figuras hegemónicas; pero en cambio ha habido una mayor concentración de riqueza en pocas manos, aumento de la pobreza, de la explotación y del paro, desintegración de territorios, de guerra y violencia... quizás  es necesario romper el embrujo de esta globalización que se anuncia como el mejor de los mundos posibles.