"¡Americanos...
os recibimos
con alegría!"
El reciente informe de Amnistía Internacional sobre los derechos humanos en los Estados Unidos da que pensar, sobre todo porque dicen que ese es el modelo de país hacia el que todos nos encaminamos. Muy resumido: en Estados Unidos sólo hay "derechos" para un grupo reducido que han de ser ricos, blancos, y varones.
Pero lo que atañe al interior del país ellos se lo verán. Lo que nos afecta a nosotros es que esa situación se corresponde con una política exterior que puede ser resumida en el siguiente decálogo:
- Para la buena marcha del mundo, todos los países deben pagar puntualmente sus cuotas a la ONU y a la Unesco. Nosotros no (USA es el primer deudor, y el más moroso en la precaria economía de la ONU).
- Para bien de la econmía mundial, todos los países deben cotizar puntualmente al Fondo Monetario Internacional. Nosotros no (USA debe ya dos billones de pts.).
- Para garantizar la paz mundial, todos los países deben carecer de armas nucleares. Nosotros no.
- Para humanizar las guerras, ningún país puede poseer ni producir armas químicas y bacteriológicas y, si las produce, será bombardeado. Nosotros sí que podemos.
- Los soldados de la OTAN en campaña, han de estar sujetos a la autoridad militar de cualquier país de la Alianza. Nosotros no: sólo estaremos sujetos a mandos norteamericanos.
- Para bien del comercio mundial, todos los países han de eliminar sus barreras arancelarias y sus protecionismos. Nosotros no.
- Pra facilitar los intercambios, todos los países han de tener su propia moneda (sea débil o fuerte) referida a un patrón de estabilidad distinto de ella. Nosotros no.
- Para evitar conflictos en el planeta, todos los países deben obedecer las decisiones de Naciones Unidas. Nosotros no (y nuestros amigos judíos tampoco, no sea cosa que vayamos a perder votos).
- Por la misma razón, todos los países han de recurrir a la autoridad de Naciones Unidas para emprender una acción militar. Nosotros no.
Porque, en definitiva, todos los países carecen de autoridad moral para liderar el planeta. Nosotros no. Ya lo dijo, y muy bien dicho, el sr. David Rothkopf, antiguo responsable de la adminstración Clinton, y actual director del "Kissinger Associates":
" Inevitablemente, Estados Unidos es la 'nación indispensable' para la conducción de los asuntos mundiales. A Estados Unidos le interesa económica y políticamente, velar porque, si el mundo adopta una lengua común, ésta sea el inglés, que si el mundo se orienta hacia normas comunes en materia de telecomunicaciones, de seguridad y de calidad, esas normas sean americanas... Los norteamericanos no deben negar el hecho de que, de todas las naciones en la historia del mundo, la suya es la más justa, la más tolerante, la más deseosa de someterse a autocrítica y de mejorar permanentemente, y el mejor modelo para el futuro". (ver la cita -más larga- en Le Monde diplomatique, agosto-septiembre 1988, p. 18). Toma ya.
Y, al igual que en el antiguo catecismo, todos estos mandamientos se encierran en dos: amarás a Estados Unidos sobre todas las cosas, y a ningún país como a ti mismo.
José Ignacio González Faus