¿ANTIAMERICANOS
O ANTIMPERIALISTAS?
“El
recorte de las libertades en Estados Unidos
nos está haciendo retroceder 50 años. Se están vulnerando derechos
fundamentales... Todo tras amenazas permanentes de peligros que alarman a la
población”
Beltran
Schader (norteamericano). El País, 6 abril 2003, p. 26.
Últimamente
se oye con frecuencia la acusación de antinorteamericanos dirigida a todos
aquellos que critican la política de la administración Bush. Si fuese
verdadera, la acusación es fuerte: pues nadie debe oponerse a un pueblo por
ser tal pueblo.
Por otro lado, esa misma acusación se oye dentro de EEUU contra muchos americanos opuestos a la política exterior de su propio país. Y la historia evidencia que todos los imperios han recurrido a una acusación semejante contra aquellos que les combatieron. En este caso, la conducta tildada de antiamericana podría ser simplemente una reacción de dignidad y democrática. Y los que usan el adjetivo de antiamericanos no harían más que enmascarar con él su cobardía o su afán de medrar a costa del imperio. Pura y simplemente.
Este
tipo de cuestiones no pueden resolverse con adjetivos (cosa cada vez más
frecuente en el mundo de la política) sino con datos. He aquí pues algunos
datos.
1.
IDEOLOGÍA
La
orientación de la política exterior de EEUU tras la caída de la URSS, la
expresaban así algunos de sus ideólogos:
“impedir
a cualquier potencia hostil dominar regiones cuyos recursos le permitan acceder a la situación de gran potencia”... Desalentar a
los países industrializados avanzados, de cualquier intento dirigido a desafiar
nuestro liderazgo, o a echar abajo el orden político y económico
establecido”. Y “prevenir la emergencia futura de cualquier competidor
global”[1].
Esta
ideología va incluso más lejos que aquel famoso macarthysmo de la posguerra,
del que luego los mismos americanos se han avergonzado. Para ella, sólo la
extrema derecha tiene existencia legítima. Fuera de ella sólo existe “la
izquierda”, y distinguir entre izquierdas moderadas y radicales equivale -según
Daniel Pipes- “a distinguir entre un nazi moderado y un nazi radical”.
2.
ARMAMENTISMO
EEUU
ha rehusado someterse a los mecanismos de control de armas químicas y biológicas,
previstos en el Protocolo de 1995 (en el marco de un Convenio de 1971). La razón
aducida fue que “puede afectar a nuestros intereses comerciales y a nuestra
seguridad nacional”. Incluso ha pedido la disolución de esa comisión de
control. En 1999 el Senado excluyó toda ratificación del tratado de limitación
de armas nucleares que su Presidente había aceptado[2].
El
año 2001 el mundo había gastado en armas
839.000 millones de dólares, el
36 % de los cuales correspondía a EEUU[3].
Pero en los dos últimos años, los gastos norteamericanos han crecido
vertiginosamente: en el 2003, los gastos del Departamento de Defensa están
siendo de 355.400 millones de dólares, sin incluir el presupuesto de la
guerra que, según datos de los diarios, se aproxima a los 100.000 millones de dólares.
Y para el 2004 Bush ha propuesto ya un gasto de 379.000 millones de dólares,
que tampoco incluyen los gastos de la guerra.
De
cada diez armas que se venden en
el mundo, cinco se fabrican en EEUU y dos en Gran Bretaña[4].
Los
mayores receptores de armas norteamericanas son Israel, Colombia y Turquía...
Finalmente,
según los informativos del 2 de abril del 2003, “Estados Unidos reconoce
que está empleando en Iraq armas prohibidas por la ONU” (las llamadas
“bombas de fragmentación”)...
¿En
qué quedamos pues?..
3.
TRIBUNALES INTERNACIONALES
Cuando
en abril del 2002 se creó el Tribunal Penal Internacional (TPI), el gobierno
estadounidense informó al secretario general de la ONU que no se consideraba
vinculado de ningún modo a esa Corte. EEUU sólo acepta tribunales especiales
(p.ej. para la exYugoslavia y para Ruanda, que le parecían muy aceptables...).
El
13 de julio del 2002 EEUU logró arrancar al Consejo de Seguridad una decisión
que garantiza la impunidad de los soldados americanos ante el TPI, al menos
durante algún tiempo. Y la logró amenazando con retirarse de todas las campañas
de mantenimiento de la paz de la ONU.
Incluso
está presionando a todos los países de la OTAN para lograr acuerdos
bilaterales de no extradición de americanos al TPI[5]. (De hecho, la Unión
Europea llegó al acuerdo de autorizar a sus miembros a firmar estos acuerdos
bilaterales con EEUU).
Por
otro lado, en diciembre de 1987, la Asamblea General de la ONU aprobó una
resolución muy enérgica contra el terrorismo. Fue aprobada por unanimidad
salvo una abstención de Honduras y los votos el contra de Israel y EEUU[6]...
¿Es
esto espíritu democrático o espíritu imperial?
4.
ECOLOGÍA
La
administración Clinton firmó el Protocolo de Kyoto (que limita la emisión de
gases con efecto invernadero para los países industrializados). Bush se negó a
someter ese acuerdo al Congreso. Ni siquiera acepta el plan del G 8 para una
energía limpia[7].
5.
DOCUMENTOS DE LA ONU NO RATIFICADOS POR EEUU
Convenio
sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva (1949)[8]
Convenio
sobre la eliminación de la discriminación en el empleo y en la educación
(1958)
El
Pacto internacional sobre los
derechos económicos, sociales y culturales (1966)
El
Convenio para eliminación de todas las formas de discriminación de la
mujer (1979).
El
Protocolo para prohibir la ejecución de menores (1989).
El
Convenio sobre los derechos del niño (1989)[9].
El
Convenio sobre la prohibición del uso, almacenamiento, producción y
transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción (1997).
EEUU,
junto con el Reino Unido, abandonó la UNESCO en 1984, por considerar contraria
a sus intereses la política informativa de esta organización. El Reino Unido
regresó más tarde, pero EEUU todavía no lo ha hecho. Pertenecen actualmente a
la UNESCO un total de 188 países, incluyendo todos los países relevantes, con
excepción de EEUU.
6.
INTERVENCIONES ARMADAS UNILATERALES RECIENTES, SIN AUTORIZACIÓN DE LA ONU
Granada,
Nicaragua, Panamá, Somalia, Afganistán y Sudán. Más los apoyos a las
dictaduras de Chile, Argentina y El Salvador (entrenamiento de torturadores y
militares en la Escuela de las Américas)[10]
y el respaldo político y militar a la dictadura que en los años ochenta
perpetró el genocidio de los pueblos indios de Guatemala.
7.
ECONOMÍA
Al
acabar la Segunda Guerra Mundial, el dólar quedó como moneda universal para
transacciones por lo que EEUU se comprometía a garantizar su convertibilidad
con el patrón oro. En 1972, el presidente Nixon abandonó ese compromiso y,
desde entonces, EEUU goza de la enorme ventaja de que su propia moneda sea
moneda mundial, cargando a todos los países con sus oscilaciones. Lo que esto
supone se ha visto en el caso de la deuda externa del Tercer Mundo (De Gaulle
había fallecido ya. Pero años
antes había plantado cara al patrón dólar-oro cambiando sistemáticamente en
oro sus reservas de dólares).
EEUU
tiene el 6% de la población mundial y dispone del 32% de la riqueza mundial...
8.
CULTURA Y UNIVERSALIDAD
La
democracia en época de globalización implica cada vez más multiculturalidad y
conocimiento respetuoso del otro. Mucha gente ha tenido la experiencia de lo
diferentes que son los norteamericanos que han salido fuera de su país (y no
como militares) y los que no lo han hecho o sólo han hecho para la guerra. Pues
bien: sólo el 10% de los norteamericanos tiene pasaporte. Ni siquiera todos los
parlamentarios lo tienen[11].
9.
POLÍTICA EXTERIOR: DESACIERTOS
EEUU
apoyó los fundamentalismos islámicos contra la Unión Soviética, formó al
mismo Bin Laden, y se encontró con los talibanes y Afganistán.
EEUU
apoyó al indeseable Saddam Hussein contra el fundamentalismo iraní. Irak frenó
a Irán y con el considerable ejército que le habían proporcionado las
potencias occidentales ambicionó apoderarse de las reservas de petróleo del
golfo creando una gran potencia árabe capaz de hacer frente a Israel. Ésta fue
una de las razones que le llevaron a invadir Kuwait, contando con el apoyo de
EEUU que luego le falló (como si estuviera cumpliendo aquella norma de conducta
de los imperios que el imperio romano aplicó a los asesinos de Viriato cuando
reclamaban el botín prometido: “Roma no paga a los traidores”).
Finalmente EEUU ha apoyado a Israel con una descarada iniquidad en todo el conflicto palestino, hasta llegar a calificar a Sharon como militante de la libertad.
EEUU creó y financió a la contra nicaragüense y a una guerra que arruinó al país para muchos años. Nicaragua no respondió con actos como el del 11S, sino que fue al Tribunal de la Haya que decidió a favor de Nicaragua y ordenó que cesara “el uso ilegal de la fuerza” (eufemismo para designar el bloqueo de los puertos nicaragüenses que realizaron los EEUU) y que EEUU pagara masivas reparaciones. Pero EEUU rechazó el fallo alegando que no aceptaba la jurisdicción de esa Corte. Nicaragua fue entonces al Consejo de Seguridad de la ONU que, muy suavemente, propuso una resolución en que llamaba a todos los estados a respetar el derecho internacional (¡sin citar ninguno!). EEUU vetó esa resolución. Nicaragua fue entonces a la Asamblea General de la ONU que aprobó una resolución similar a la cual sólo se opusieron EEUU, Israel y El Salvador. En la Asamblea General de la ONU no existe el derecho de veto: pero un voto en contra de EE se considera como un veto de hecho[12].
También según el norteamericano Noam Chomsky: “durante los años de Reagan, los ataques de la antigua Sudáfrica contra países africanos respaldados por EEUU e Inglaterra, causaron cerca de un millón y medio de víctimas y produjeron 60.000 millones de dólares en daños”[13]
10.
IMPUNIDAD
EEUU utilizó en Vietnam 35 millones de litros de “agente naranja” y dejó 40 toneladas de uranio empobrecido en la pasada guerra de Irak: el uranio empobrecido es un factor cancerígeno, de proceso lento, que explica más del 90% de casos de cáncer entre 5 y 40 años y cuya acción (algo así como pasa con las minas antipersona) perdura durante años y años[14].
Cada vez más esa impunidad se justifica con una nueva teoría sobre la guerra, y con una serie de falsas promesas.
11.
TEORÍA DE LA GUERRA PREVENTIVA
“Debemos adaptar el concepto de amenaza inminente a las capacidades y a los objetivos de nuestros adversarios de hoy. Los estados canallas y los terroristas no tienen intención de conformarse, para atacarnos, con los métodos clásicos. EEUU es favorable desde hace mucho tiempo a una reacción anticipada, cuando se trata de responder a una amenaza que apunta hacia la seguridad nacional. Cuanto más grave es la amenaza, mayor es el riesgo de la inacción y más importante es tomar medidas preventivas para garantizar nuestra defensa, aun cuando subsistan dudas sobre el momento y lugar del ataque enemigo. Para impedir o prevenir que esos actos sean perpetrados, EEUU se reserva la posibilidad, dado el caso, de actuar por anticipado”[15].
Y para que se vea cómo puede cambiar un país: en 1953 el Presidente Eisenhower declaró que el concepto de “guerra preventiva” era un invento de Hitler y que él no tomaría en serio a nadie que le propusiera un invento semejante[16].
Además:
la esposa del César no sólo debe ser honrada sino parecerlo. En este contexto
no es de recibo que consejeros del gobierno Bush tengan ya asignados diversos
proyectos de “reconstrucción” de Iraq para sus propias empresas,
circunstancia que ya ha provocado alguna dimisión...
12.
FALSAS PROMESAS
No
se puede dar crédito a la promesa de establecer una democracia en Iraq, al
acabar la guerra. EEUU sabe bien que los chiítas son mayoría allí, que ganarían
las elecciones y su política más probable implicaría aproximarse a los iraníes
y quizás también la independencia kurda, circunstancia que los turcos -aliados
de los EEUU y protagonistas de una centenaria represión contra los kurdos- jamás
aceptarían. Todo esto no pueden tolerarlo los EEUU y, por tanto, las promesas
de establecer una democracia sólo pretenden enmascarar la implantación de un
gobierno títere de EEUU.
Tampoco
se puede dar crédito a las voces que pretenden vendernos toda la política
actual, con la promesa de que, luego de la guerra con Iraq, se solucionará la
cuestión palestina. Esta promesa se ha hecho ya varias veces (la última, al acabar la anterior guerra del Golfo) y las cosas
continuaron empeorando. Acuerdos como los de Camp David u Oslo no fueron
cumplidos por Israel. Y ahora sabemos que la solución que prevé la
administración Bush consiste en conceder a Palestina la migaja de un estado
inviable, separado en fragmentos que no llegan ni al 40 % de sus primeras
fronteras, sin participación en la capitalidad de Jerusalén ni supresión de
los asentamientos judíos. Naturalmente, una vez más, esto no lo aceptarán los
palestinos, con lo cual los EEUU “se lavarán las manos”, los culparán a
ellos, y la cuestión continuará tan envenenada como hoy. En un alarde de
cinismo, la última vez dijeron que “Arafat no había sabido aprovechar su
oportunidad” y desde entonces lo consideran inhabilitado para cualquier
negociación.
REFLEXIÓN
FINAL
Se
ha hablado de la actual cultura norteamericana como de la de unos “hipocondríacos
de la seguridad”. Este miedo y esta obsesión explicarían que el número
anual de muertes violentas en EEUU pasan de 11.000 y apenas llega al centenar en
Canadá. En este contexto es muy recomendable la película de Michael Moore
sobre este tema. (Bowling for Columbine) que además ganó un Oscar a la
mejor película documental.
Por
otro lado, puede ser bueno volver a citar unas palabras que escribió Albert
Gore (antiguo candidato a la presidencia), en una entrevista en el New York
Times, poco antes de anunciar que no se presentaría como candidato a las próximas
elecciones: “en este país hay voces institucionales que están enteramente en
manos del partido republicano... y muchas de esas voces están financiadas por
multimillonarios ultraconservadores que no paran de hacer negocios con las
administraciones republicanas y el resto de los medios”[17]
Sirva el ejemplo de General Electric, propietaria de la cadena de televisión
NBC, una de las mayores de EEUU, y una de las principales proveedoras de armas
para el ejército americano.
En
estas condiciones, quienes están incondicionalmente a favor de EEUU, están hoy
a favor de la extrema derecha y no de un país. Están a favor del
imperialismo y no de la democracia.
El
problema pues no es ser antiamericano, sino de parte de qué americanos se está.
Si de parte de quienes luchan contra el “macarthysmo” actual, o a favor de
él. En este último caso el no ser “antiamericano” se convierte simplemente
en ser lacayo.
[1] Citados por el New York Times el 8 de mayo de 1992. Y presentado luego a Bush hacia el 2002, en un Documento titulado. National Security Strategy.
[2] Ver Le Monde Diplomatique, marzo 2003, p. 9
[3] Datos del SIPRI sueco, en su informe del 2002.
[4] Instituto Sueco de Investigaciones para la paz (SIPRI)
[5] Le Monde Diplomatique (citado en nota 2). .
[6] Citado por Noam Chomsky en una Conferencia en el Foro de Tecnología y Cultura del MIT, el 18 de octubre del 2001.
[7] Le Monde Diplomatique. (citado).
[8] Informe PNUD 2002, págs. 243 y siguientes.
[9] Ibid.
[10] Ver entre otros, la carta a Bush del cardenal Law, arzobispo de Boston.
[11] John Carlin en El País, 12 sept. 2001
[12] Noam Chomsky, Conferencia citada.
[13] Ibid.
[14] Ver el escrito de Ramiro González en Misiones online, nº. 1350, 13 de enero del 2003.
[15] The National Security Strategy of the United States of America, Septiembre 2002).
[16] Artículo de E. Galeano, consultable en serpal@wanadoo.es, (Servicio de Prensa Alternativa).
[17] Le Monde Diplomatique (citado). P. 24.
(c) Cristianisme i Justícia
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mayo 2003