"SOMOS
MENOS QUE ANIMALES"
Llamado al presidente Bush y al pueblo americano
HERMANAS DOMINICAS DE IRAQ
A todos los pueblos de Buena voluntad en el mundo, El Amor y la Paz de Cristo esté con ustedes.
Nos
dirigimos al presidente Bush y a todo el pueblo Americano como a seres humanos,
no como al presidente de los Estados Unidos. Suponemos que como cristianos
ustedes tienen un corazón lleno de amor y compasión. Ustedes tendrán piedad
de nuestros niños Iraquíes, de nuestros ancianos y nuestros jóvenes que no
tienen esperanza de un futuro mejor y de una vida digna. Nosotras, hermanas y
hermanos Dominicos en Iraq, estamos viviendo y compartiendo con nuestro pueblo
sus sufrimientos. Los Iraquíes han estado viviendo tiempos muy difíciles
durante veintitrés años ya que han presenciado dos guerras desastrosas. Si el
presidente Bush comienza otro ataque militar en contra de Iraq, pensamos que será
una catástrofe. Creemos que ustedes pueden sentir el peligro que se avecina
sobre la civilización Iraquí. Es por esto que millones de personas de
diferentes países alrededor del mundo se están manifestando, escribiendo
cartas e intentando hacer presión sobre el presidente Bush para que no inicie
un nuevo ataque militar.
El
presidente Bush defiende los derechos de los animales. ¿Acaso tenemos nosotros
menos valor que los animales? Él afirma que está tratando de defender los
derechos humanos en Irak, que su deseo es construir un nuevo Iraq.
Intenta convencer al pueblo de Estados Unidos y a todos los pueblos del
mundo que sólo quiere bombardear las armas y al ejército en el país. Promete
que no habrá daños para la población civil. ¿Estará aventando flores a la
gente? El va a usar armas de destrucción masiva, lo cual traerá como
consecuencia graves daños a nuestra cultura, a nuestra tierra y nuestra
historia, y causará la muerte de millones de personas inocentes de todas las
edades.
Algunos de
ustedes que hayan visitado Iraq pueden saber que los campamentos del ejército
están verdaderamente cercanos a las casas de las personas. Nosotras tenemos dos
conventos, uno en donde comienza el campo del ejército y otro en el final. ¿Las
bombas, matarán sólo a los soldados o también a las personas civiles? Estamos
viviendo en un gran temor, pánico y preocupación extrema. Estamos sufriendo no
sólo una guerra militar sino también estamos viviendo una situación psicológica
verdaderamente difícil desde que el presidente Bush comenzó sus amenazas
inhumanas para iniciar otra guerra en contra de nuestro pueblo. Los momentos
inciertos y el tiempo que está corriendo nos hacen esperar nuestra muerte en
cualquier momento. Cada día agradecemos a Dios por estar con vida, no sabemos
lo que el mañana nos deparará. La pesadilla de la nueva guerra está al acecho
de nosotros siempre y en todo lugar.
Dios nos ha
dado una vida libre como su más precioso regalo, ¿por qué el presidente Bush
quiere quitárnosla y privarnos de nuestra libertad? Ustedes no pueden imaginar
cómo nuestros niños tampoco pueden soportar más estas amenazas y cargar con
toda esta tensión psicológica y la desesperanza. Ellos preguntan ¿Cuándo
comenzará la guerra? Ustedes están engañados y atrapados por sus medios de
comunicación, lo que es la mayor mentira. Nuestros niños, mujeres y el pueblo
están muriendo de desnutrición e inanición a causa de las sanciones
inhumanas. Estas sanciones han causado la muerte de un millón y medio de iraquíes,
la mayoría mujeres y niños. ¿Por qué ustedes quieren acabar con ellos con
una nueva guerra? Preguntaremos a la juventud americana, ¿Enfrentan o esperan
su muerte en cada momento singular? Si es así, ¿por qué no explotan? ¿Por qué
el pueblo americano tiene el derecho de vivir en paz, a salvo y en prosperidad?
¿Acaso su vida es más valiosa que la vida de otras personas, por ejemplo la
del pueblo Iraquí? Nuestros estudiantes universitarios se han despedido entre
ellos el sábado pasado 15 de marzo y están preparados para la guerra. No
tienen humor para estudiar. Creemos que tienen razón porque están contrariados
y la esperanza para ellos parece la cosa más imposible.
Hace unos días,
podíamos soñar en paz y seguridad, pero ahora no sabemos más qué significan
estas palabras debido a la violencia, sufrimiento y el miedo que nos están
venciendo. Por último quisiéramos decir que no nos hemos repuesto todavía de
la guerra del Golfo. Cómo podemos enfrentar los efectos de una nueva? ¿Cuál
será la peor? La guerra no sólo es desastrosa y destructiva en sus efectos
directos sino también en sus efectos consecuentes. Las personas inocentes no sólo
serán víctimas del bombardeo sino también serán presas del agua contaminada
para beber, la contaminación del medio ambiente, el agotamiento del uranio, el
insuficiente suministro de medicamentos y la paralización de la energía eléctrica
Pedimos a
todos aquello quienes tienen un corazón compasivo y amor por la humanidad que
lleven el sufrimiento y la preocupación del pueblo Iraquí a cada púlpito, salón,
plaza en donde se predica la Palabra de Dios. Que todos escuchen acerca del
dolor del pueblo Iraquí. Por favor, escuchen los gritos de los niños iraquíes
y redoblen sus esfuerzos por detener esta nueva guerra que está llevando a
cabo. De esta manera ustedes pueden eliminar la angustia, calmar los grito de
los niños de Iraq en medio de su sueño: “Ellos vienen a bombardearnos y a
llevarnos a la muerte”. ¿Es justo pasar todo esto? ¿Es aceptable? ¿Es
nuestro crimen que está flotando en un inmenso mar de oro negro? ¿Para que se
usa, excepto para pagar por nuestra muerte? ¿Por que no somos capaces de soñar
en un futuro brillante y una vida digna?
Agradecemos
enormemente sus esfuerzo en nuestro nombre y también sus oraciones. El amor y
la oración pueden hacer milagros. Dios los bendiga a todos.
Sus
hermanas Dominicas de Iraq.