Justicia
in... sensata

 

  

Sobre el 11-S y la guerra contra el terror se ha escrito extensamente. Aquí resumimos dos fragmentos, que expresan puntos de vista alternativos a los que aparecen en los medios de comunicación habituales. En el primero, Noam Chomsky analiza los motivos del 11-S, la respuesta consiguiente y algunas consecuencias. En el segundo, Ignacio Ramonet reporta algunas atrocidades realizadas en Afganistán.

 

 

 

 


FRAGMENTOS DE ENTREVISTAS A NOAM CHOMSKY
Profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), EEUU.
(http://www.rebelion.org/chomsky/chom12-30902.htm)

 

Se arguye ampliamente que los ataques terroristas del 11 de septiembre cambiaron el mundo en forma dramática…Por vez primera en la historia postmoderna, Europa y sus vástagos fueron sometidos, en suelo propio, a la clase de atrocidades que por rutina cometen ellos en alguna otra parte. Revisar tal historia sería demasiado familiar, y aunque Occidente tiende a menospreciarla, las víctimas no.

La aguda ruptura de la tendencia tradicional seguramente califica al 11 de septiembre como un suceso histórico… pero surgen varias preguntas…

 

¿Cuáles son los motivos?

…Quienes esperan reducir la probabilidad de crímenes futuros de naturaleza semejante, deberían considerar las condiciones del contexto en las que surgieron las organizaciones beligerantes… para ponerlo en el tono plañidero de George Bush: ¿Por qué nos odian? La pregunta no es nueva… Hace 45 años el presidente Eisenhower y su equipo discutían lo que él llamaba la campaña de odio contra nosotros en el mundo árabe, no de los gobiernos sino de la gente. El motivo principal, advertía el Consejo de Seguridad Nacional, proviene de haberse dado cuenta que Estados Unidos respalda a gobiernos corruptos y brutales que bloquean la democracia y el desarrollo, para proteger sus intereses petroleros en el Medio Oriente. El Wall Street Journal encontró casi lo mismo cuando indagó en las actitudes de los musulmanes occidentalizados después del 11 de septiembre: sentimientos que hoy son exacerbados por las políticas específicas de Estados Unidos en torno a Israel-Palestina, e Irak. Los comentaristas prefieren, por lo general, una respuesta más reconfortante: su rabia está anclada al resentimiento de nuestra libertad y nuestro amor por la democracia, a sus fracasos culturales que datan de siglos… y a otras deficiencias semejantes. Respuesta reconfortante, pero nada sabia.

 

¿Cuál es la reacción adecuada?

Las respuestas son debatibles, sin duda, pero por lo menos tendrían que satisfacer las más elementales consideraciones morales: ¿si una acción es, para nosotros, correcta, es correcta para los demás; y si es incorrecta para los otros, es incorrecta para nosotros? Quienes rechazan esa consideración declaran llanamente que los actos los justifica el poder…

Ilustremos el punto con algunos casos incontrovertibles. Han pasado cuarenta años desde que el presidente Kennedy ordenó tender “los terrores de la tierra" sobre Cuba hasta que su liderazgo fuera eliminado, una vez perdidos los modales. Los terrores muy serios, y continuaron entrados los noventa. Veinte años han transcurrido desde que el presidente Reagan lanzó una guerra terrorista contra Nicaragua, perpetrando bárbaras atrocidades y vasta destrucción, con el resultado de decenas de miles de muertos y un país arruinado –tal vez sin recuperación posible– lo que condujo también a que la Corte Mundial y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenaran por terrorismo internacional a Estados Unidos (resoluciones que vetó dicho país). Pero nadie cree que Cuba o Nicaragua tuvieran el derecho a poner bombas en Washington o Nueva York, o a asesinar a líderes políticos estadounidenses... Para aquellos que aceptan las más elementales consideraciones morales, es difícil demostrar que Estados Unidos y Gran Bretaña estuvieron en lo justo al bombardear a los afganos para forzarlos a entregar a personas que Estados Unidos sospecha que cometieron actos criminales…

Preguntas semejantes surgen en torno a la doctrina Bush: el golpe previsor contra presuntas amenazas. Hay que recordar que la doctrina no es nueva. Casi todos los planificadores de alto nivel son restos del gobierno de Reagan que argumentaban entonces que el bombardeo de Libia era justificado bajo la premisa de Naciones Unidas de la autodefensa contra un ataque futuro… Lo novedoso… es la afirmación cruda de tal derecho, y no es secreto contra quién se dirige la amenaza…. pretenden aplicar dicha doctrina a Irak. El elemental criterio de universalidad, por lo tanto, parecería justificar que Irak lanzara un ataque disuasivo contra Estados Unidos. Por supuesto, nadie acepta este supuesto…

Hay siempre, por cierto, la salida fácil ante estos argumentos: nosotros somos buenos, ellos son malvados. Este útil principio atropella cualquier argumentación. El análisis de los comentarios y mucho de la academia revela que la fuente del problema radica en ese crucial principio, que no se argumenta, se afirma …

 

¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo?

Pensando a largo plazo, sospecho que los crímenes del 11 de septiembre acelerarán tendencias que ya tienen trecho recorrido: la doctrina Bush que acabo de mencionar ilustra el punto.

… En todo el mundo los gobiernos tomaron el 11 de septiembre de 2001, como ventana de oportunidades para instituir o escalar sus programas de severidad o represión. Ansiosa, Rusia se unió a la coalición contra el terror, esperando recibir autorización para continuar sus terribles atrocidades en Chechenia,… China se unió, por razones semejantes. Turquía fue el primer país en ofrecer tropas para la nueva fase de la “guerra al terrorismo” de Estados Unidos, en agradecimiento, como explicara su primer ministro, por la contribución estadounidense a la campaña turca contra la población kurda,…

Las sociedades más democráticas, incluido Estados Unidos, instituyeron medidas para imponer disciplina a su población y para establecer medidas impopulares con el pretexto de combatir el terror, explotando la atmósfera de miedo y la exigencia de patriotismo

Uno de los logros principales es que por primera vez Estados Unidos tiene bases importantes en Asia central. Estas son cruciales para posicionar favorablemente a las multinacionales estadounidenses en la gran competición actual por controlar los considerables recursos de hidrocarburos y minerales estratégicos de la región, pero también para completar el cerco que tiende sobre los mayores recursos energéticos del mundo, situados en la región del Golfo….El gobierno de Bush percibe esta fase de la guerra contra el terrorismo …como la oportunidad para expandir sus ventajas militares, ya de por sí avasalladoras, al resto del mundo, para después pasar a otros métodos que le aseguren el dominio global en esta nueva fase del imperialismo postmoderno.

El pensamiento del gobierno estadounidense fue expresado con claridad… El príncipe Abdullah de Arabia Saudita visitó Estados Unidos en abril de 2002. …(para hacerle) ver al gobierno que debía prestar más atención a las reacciones del mundo árabe ante el respaldo tan fuerte que otorgaba al terror y la represión israelí. Se le contestó que, en efecto, a Estados Unidos no le importaba lo que los otros árabes pensaran. Según el New York Times, uno de los funcionarios aclaró: si le pareció que estábamos fuertes en la Tormenta del Desierto, ahora somos diez veces más fuertes. Esto fue para darle una idea de lo que Afganistán significaba en cuanto a nuestras capacidades. Un viejo analista en asuntos de defensa lo glosó con simpleza: otros nos respetarán por nuestra rudeza y no se meterán con nosotros. Esa postura tiene por igual muchos precedentes históricos, pero a partir del 11 de septiembre cobra renovada fuerza. No contamos con documentos internos, pero es factible especular que tales consecuencias eran uno de los objetivos primordiales del bombardeo de Afganistán: advertirle al mundo de lo que es capaz Estados Unidos si alguno se pasa de la raya…

Para terminar, los aspectos básicos de la sociedad internacional parecen continuar como estaban, pero sin duda el 11 de septiembre indujo cambios. En algunos casos, las implicaciones son importantes, pero no muy prometedoras.

  


 

PODER SIN LÍMITES?

Ignacio Ramonet  
Director de Le Monde Diplomatique y profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid.
(http://www.rebelion.org/imperio/ramonet130902.htm)

 

… En Afganistán...  estamos empezando a descubrir que los norteamericanos no han querido dejar con vida a los miembros de la secta terrorista Al Qaeda. Ni siquiera cuando se rendían. …

El pasado noviembre, después de la toma de Mazar-i-Sharif, centenares de miembros de Al Qaeda, concentrados en el fuerte-prisión de Qala-i-Jangui, fueron liquidados después de una insubordinación. El periodista de la BBC Jamie Doran ha contado, con pruebas irrefutables (léase Le Monde Diplomatique de septiembre 2002), cómo, después de esa insurrección, unos 5.000 talibanes presos fueron deportados –¡encerrados en contenedores!– a la lejana cárcel de Sheberghan. Cómo, en el camino, los guardias ametrallaron los contenedores que chorreaban sangre. Y cómo los pocos supervivientes fueron liquidados en Sheberghan en presencia de soldados norteamericanos que participaron en la matanza… bajo el control del comandante estadounidense.

En Kandahar, la prensa ha descubierto, en los alrededores del aeropuerto donde los combates fueron encarnizados y en los que participaron fuerzas norteamericanas, más de mil cadáveres de voluntarios árabes... En Tora Bora se estima que los miembros de Al Qaeda abatidos después de rendirse superan el millar...

Muchos observadores están convencidos de que, bajo el justo pretexto de combatir el terrorismo internacional, Estados Unidos está transgrediendo no sólo las convenciones de Ginebra, sino la simple razón humanitaria. Amnesty International y Human Rights Watch han exigido el envío de comisiones internacionales de investigación sobre estas matanzas silenciosas. Algunos estiman que el uso de bombarderos B-52 y el empleo de la técnica del ‘tapiz de bombas’ constituyeron un crimen de guerra, pues… han causado centenares de víctimas inocentes. …

En nombre de su superioridad absoluta, Washington ha cesado de respetar los derechos humanos y muchos tratados internacionales, …y se permite declarar a su antojo enemigo de la humanidad a cualquier dirigente, régimen o país. En nombre de esa superioridad ha decidido atacar a Irak, y convertir esta agresión ilegal en una causa noble a la que todos los países del mundo tienen la obligación de asociarse… La verdadera lección de este nuevo poder sin límites la ha expresado el senador demócrata Patrick Leahy: No podemos emprender una guerra en defensa de nuestros valores, y renunciar a ellos al mismo tiempo.

(Preparó Josep M. Oller)

 


 

*Una televisión española dedicó un programa sensacionalista (anunciado durante varios días) a “lo nunca visto sobre el 11-S”. Podríamos haber titulado este suplemento “lo nunca oido sobre el 11-S”.